Por un lado, a través del Renacimiento, me conecté conmigo misma y con mis sentimientos, aprendí a reconocer y soltar patrones, a liberar los pensamientos del subconsciente y a transformarlos, a amarme a mí misma y así tener una relación amorosa con los demás y con la naturaleza. Mi vida ha cambiado fundamentalmente y finalmente tiene sentido y es divertida. He desarrollado mucha creatividad, sensibilidad y fuerza.
La respiración consciente y conectada es una herramienta que uso continuamente para equilibrar las cosas cotidianas que me afectan y para ver lo que realmente hay detrás. Mi respiración se ha vuelto libre y ligera, fluye felizmente a través de mi cuerpo y yo a través de mi vida. La vida se está volviendo más fácil y más bella cada día.